CoFactory: un nuevo paradigma industrial para la construcción colaborativa

Reflexiones sobre una transformación real del sector
El artículo publicado en Construnews presenta a CoFactory como un espacio pionero y transformador dentro de la construcción industrializada: una infraestructura colaborativa que pone a disposición de diferentes empresas recursos físicos —como zonas de corte, soldadura, pintura, almacenamiento y montaje— para fabricar y cocrear soluciones constructivas de una forma compartida e integrada.
Pero más allá del espacio, CoFactory simboliza un profundo cambio cultural y operativo en nuestro sector. Y esto es lo que realmente nos interesa explorar.
1. Del modelo secuencial al paradigma colaborativo
Tradicionalmente, la construcción ha funcionado de forma fragmentada: arquitectos, ingenieros, fabricantes y constructores actúan en secuencias compartimentadas. Este modelo, además de generar ineficiencias, no facilita la innovación conjunta ni la incorporación ordenada de procesos industriales avanzados.
CoFactory rompe con ello porque propone una interdependencia entre actores: cada empresa aporta su especialidad técnica, pero al mismo tiempo participa del proceso colectivo desde el diseño hasta la fabricación y el ensamblaje.
2. La industrialización con función social y competitiva
La construcción industrializada no es sólo prefabricación ni producción fuera de obra. Es una estrategia para dar respuesta a retos como el acceso a la vivienda, la sostenibilidad y la reducción de costes y riesgos. Según distintas voces del sector, este enfoque permite cierta certeza en costes y plazos, calidad superior y una reducción del impacto ambiental respecto al modelo tradicional.
En este marco, CoFactory se convierte en una infraestructura de apoyo para que la industrialización deje de ser una declaración de intenciones y se convierta en práctica habitual.
3. Sostenibilidad, digitalización y economía circular
Los procesos industrializados, cuando están bien diseñados, pueden incorporar criterios de circularidad y sostenibilidad —ya sea por reducción de residuos, optimización del transporte o trazabilidad de los materiales—.
En CoFactory, este compromiso es explícito: la filosofía de trabajo contempla materiales reciclables, sistemas modulares, control de residuos y medidas de reducción de las emisiones durante la producción y transporte.
4. Retos culturales y capacidad de innovación del sector
El principal desafío —como reconocen los propios protagonistas— no es tecnológico, sino cultural. Compartir espacios, información y decisiones requiere confianza, liderazgo y nuevos marcos jurídicos y de gobernanza que favorezcan procesos colaborativos.
Por eso, iniciativas como CoFactory no son sólo espacios físicos, sino ecosistemas de relación entre empresas, conocimiento y tecnología.
5. Hacia un modelo replicable y adaptativo
Lo inspirador de la iniciativa es que no se plantea como un proyecto aislado, sino como un prototipo escalable y adaptado a diferentes territorios y necesidades productivas. Esto, en un momento en el que los sectores industriales deben integrar tecnología, sostenibilidad y colaboración intensiva, abre una puerta a una nueva forma de construir y de hacer negocio colectivo.
Entonces…
CoFactory no es sólo una infraestructura: es un manifiesto implícito de cómo la construcción industrializada puede avanzar hacia modelos más colaborativos, sostenibles y digitalizados. Despliega una visión que puede convertirse en referente para todo el sector, especialmente para clusters y redes que quieren activar mecanismos de cocreación y producción compartida.
Ref: construnews.com
Seguimos trabajando www.CCIM.cat